Hay tiempos de cambio hoy en día.
El nuevo gobierno, que para variar me decepciona... Yo iluso que pensé que mentirían menos... Aunque en algo no mintió Rajoy: "Voy a ser totalmente previsible".
El nuevo año, que empieza ahora, con perspectivas económicas nefastas. El año pasado fue un año flojo, como todos los anteriores, normal tras un período de ajuste de cuentas públicas y bajadas de inversión. Este nuevo año se presenta peor. La inversión se va a reducir aún más. El gobierno ha anunciado reformas en todos los puntos importantes que hay que tocar: reforma de la seguridad social, reforma de las pensiones, reforma laboral, reforma de la educación, reforma financiera. Reforma electoral no, mira que curioso.
Yo ya traté en su momento lo que pensaba al respecto, que si bien hoy en día matizaría demasiadas cosas de ahí, puede ser aproximadamente como referencia de lo que creo que se debería hacer. Se puede ver aquí: http://gfguredi.blogspot.com/search/label/Gu%C3%ADa. Nuestro señor presidente calculo que no haga ni una sola reforma que vaya más allá de un simple parche. Ni una.
Qué le vamos a hacer, seguimos sin arreglar de base nada.
Así que la crisis se continuará durante muchos años, a falta de incentivos de cualquier otro tipo.
Realmente, de momento, yo con una cosa me conformaría: igualar los derechos y deberes de todos los trabajadores. Todos, incluidos funcionarios. Si se les puede despedir, se acabarían los funcionarios inútiles, se acabaría el problema del déficit y la administración funcionaría eficientemente.
Ale, funcionarios, quejaos si queréis.
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