Soy un hombre viejo. Quizá mi cuerpo no diga eso, aunque ya tenga dolores de anciano. Pero mi mente vive ya cansada de la vida. Tan sólo desea vivirla a su manera. Sin más problemas que los que uno mismo se busca.
Veo la vida ya en retrospectiva. Veo el presente como pasado, y el futuro como algo previsible en general, y en ocasiones sorprendente. Aunque cuanto más se vive, menos asombro hay.
Sin embargo, aunque me espere todo y lo acepte tal cual llega, ya sea bueno o malo, mi actitud es y será de sorpresa. Sonreiré a la vida según vaya llegando. Al fin y al cabo, cuanto menos vida queda más se valora y se disfruta.
Por mucha experiencia que te de toda tu vida pasada, las sorpresas no desaparecen. Un día nuevo es imprevisible.
ResponderSuprimirSomos tan idiotas que pensamos que es previsible, si se ajusta a lo que tenías planeado, y decimos que nada puede serlo si no se ajusta.
ResponderSuprimirAunque con una vez que no se ajuste ya es imprevisible.
Todo es imprevisible, aunque se entrevea una tendencia, o una probabilidad.