viernes 2 de diciembre de 2011

El yo a través de la memoria III: Naturaleza de los recuerdos; pasado, futuro y sueños.


Ya he hablado, de que los recuerdos son fácilmente corruptibles, de cómo nuestro cerebro reinterpreta los restos de las sensaciones originales y de los recuerdos para darles forma de nuevo.

Cuando recordamos, lo que hacemos (o al menos lo que yo hago) es rememorar y revivir una historia. Es traer al presente algo del pasado, y vivirlo de nuevo como si aconteciese otra vez. Es algo maravillosamente complejo y extraño, y tiene consecuencias y connotaciones sorprendentes.

Para poder realizarlo, usamos un medio: la imaginación. Recordar es imaginar el pasado. Tendemos a pensar que solo se puede imaginar el futuro, o fantasías. Voy más allá. Imaginar el futuro, es exactamente lo mismo que recordar. Nuestro cerebro actúa de la misma manera pensando en el futuro y pensando en el pasado. La imaginación nos permite traer al presente el pasado (recordar), o el futuro (prever). Y añado: los sueños actúan igual.

Imaginar es vivir en el presente algo que no está en él. Dicho de otro modo: imaginar es el proceso por el cual nuestro cerebro interpreta una vivencia (real, pasada, futura o producida por nuestro propio cerebro).
Eso es lo que nos separa de los animales.

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